Cuando el 2 de junio de 1946, el 86% de los trentinos votó a favor de la República y en contra de la Monarquía (a los sudtiroleses, en aquella ocasión, no les fue concedido el derecho al voto), no sólo se dio una situación inédita en toda Italia, no sólo se dio la particularidad que nuestra provincia se distinguiera de las demás provincias vecinas (pienso en el caso de Verona, donde hubo una disputa “cabeza a cabeza” entre la Monarquía y la República), sino que en ese plebiscito se produjo una clarísima e inequívoca decisión en contra del centralismo y a favor de la Autonomía integral, con una visión moderna y europeísta.
El Trentino pasó a ser parte de Italia en 1919. No lo fue en 1861.