GIUSEPPE GARIBALDI Y
Nos encontramos, en este último capítulo de la historia de
En el anochecer del 5 de mayo de 1860, un grupo de garibaldinos, al comando de Nino Bixio, se apoderaban de dos buques, el “Piemonte” y el “Lombardo”; pocas horas más tarde Garibaldi y Bixio zarparon con mil hombres del puerto de Quarto, en las cercanías de Génova. Después de hacer una parada técnica para aprovisionarse de armas y municiones, la expedición se dirigió directamente hacia la isla de Sicilia, logrando burlar con éxito a la flota borbónica. El 11 de mayo desembarcaron en Marsala, bajo el fuego de dos naves napolitanas. En Salemi, Garibaldi notificó con una proclama a la población que asumía la dictadura de Sicilia en nombre del rey Víctor Manuel II, al tiempo que recibía en sus filas un grupo de jóvenes sicilianos, llamados i piccioti -“los jovencitos”- por su corta edad.
El 15 de mayo de 1860, los Mil obtuvieron la primera gran victoria, a pesar de su inferioridad numérica, al derrotar a los Borbones. Inmediatamente se pusieron en marcha hacia Palermo. Dada esta inferioridad de condiciones de sus tropas, fingiendo una retirada, Garibaldi logró confundir al grueso del ejército borbónico de Palermo y cayó por sorpresa sobre la ciudad. Se produjeron combates feroces, calle por calle, y finalmente, el 30 de mayo, Palermo fue conquistada por los garibaldinos y palermitanos. Los Borbones fueron obligados a abandonar la ciudad y pedir un armisticio. Los “piccioti” eran cada vez eran más numerosos y llegaban incluso de ciudades italianas vecinas, desde las que se acoplaban numerosos voluntarios para sostener la acción garibaldina. El ejército borbónico, poco a poco, se desmoralizaba y mal guiado, se iba disgregando. Fernando II trató de remediar su inevitable caída concediendo nuevamente una Constitución, pero la victoria de Milazzo terminaría por completar la liberación de Sicilia.
Se conformó en la isla un gobierno provisorio, al frente del cual quedó Francesco Crispi. En agosto Garibaldi desembarcó en Calabria e continuó su marcha hacia Nápoles, donde entraría el 7 de setiembre. Allí fue recibido triunfalmente. Por su parte, Fernando II debió abandonar la ciudad y refugiarse en Gaeta. El reino borbónico, sin embargo, seguía teniendo un ejército fuerte y controlaba las ciudades de Capua y Gaeta, pero eso no bastó para impedir la victoria garibaldina. El 1° de octubre de 1860, antes del arribo del ejército piamontés, Garibaldi con sus tropas enfrentó al ejército borbónico en Volturno y, tras una dura batalla, obtuvo su más importante victoria. El 21 de octubre se desarrollaron en Nápoles y en Sicilia los plebiscitos que sancionaron la anexión de esos territorios al Reino del Piamonte. El 26 de octubre de 1860, en Teanno, Garibaldi se encontraría con el rey Víctor Emanuel II, a quien saludó como “Rey de Italia”. El monarca respondió dándole afectuosamente la mano. Esto significaba, en los hechos, que aquellos que habían protagonizado “la guerra de los pueblos” entregaban los frutos de su victoria a los defensores de la “guerra dirigida”. Las tropas garibaldinas fueron disueltas, sin ningún reconocimiento y sus integrantes fueron tratados en modo ofensivo por numerosos oficiales del ejército de
Garibaldi, después de haber rechazado los numerosos títulos y dones que Víctor Manuel II le ofreció, se embarcó y retorno a su amada Isla de Caprera.
La proclamación del Reino de Italia
El 17 de marzo de 1861, el primer Parlamento italiano, proclamó en Turín el nacimiento del Reino de Italia, pero para
Las condiciones del nuevo Reino presentaban un notable atraso respecto de los Estados industrializados de Europa Occidental. La red ferroviaria tenía apenas
La población del nuevo Reino era de casi 22 millones de habitantes; por lo tanto, el Reino de Cerdeña y su monarquía debían dejar de ser llamados “piamonteses” para pasar a ser “italianos”. Así fue como el Parlamento Piamontés se disolvió para recibir en el Parlamento Italiano a los representantes de las nuevas regiones. Con una ley del 17 de mayo de 1861, el rey Víctor Manuel II depuso la corona de 
El propio Cavour, en un memorable discurso ante el Parlamento, exponía su pensamiento sobre Roma como futura capital, con la confianza que había lugar para su incorporación al nuevo Reino bajo el principio de “una Iglesia libre en un Estado libre”. El Estado Pontificio quedaba reducido a Roma y al Lazio. Por su parte, perdida
Extraña coincidencia del mismo destino: el nacimiento del nuevo Reino, esperado por tantos siglos, y la muerte de uno de sus mayores artífices, que en dos años había conducido a
GIUSEPPE GARIBALDI (1807-1882)
Giuseppe Garibaldi había nacido en 1807. Su padre era un modesto capitán de la marina mercante del Reino Sardo, en aquella Niza que, con tanto sufrimiento, vio ceder a Francia. El joven Garibaldi se inscribió a la “Joven Italia” y participó en 1834 de los movimientos revolucionarios mazzinianos. Escapó a la pena de muerte, huyendo a América del Sur.
En el exilio, participó militarmente de las guerras en Uruguay, mostrando su dominio de las técnicas bélicas. En 1843 conformó la “Legión Italiana”, con compatriotas suyos residentes en la vecina orilla del Plata. Sin embargo, en la lejanía, sintió la voz de
Las “Camisas Rojas”
No se sabe bien si el origen de las “Camisas Rojas” se debe a los legionarios del Uruguay, que las usaron por primera vez, o si surgió como distintivo en Nueva York, durante la época previa a
Cuando Garibaldi regresó a Italia, luego de su estadía Nueva York, las camisas rojas surgieron como identificación entre los patriotas italianos que participaron en
Se debe tomar nota que las camisas rojas fueron fuente de inspiración de Benito Mussolini para la creación de sus “Camisas Negras fascistas” y también para “Las Camisas pardas”, las temibles SA de Adolfo Hitler-
Sin embargo, en rigor de verdad, la ideología garibaldina no tenía ninguna relación con los movimientos fascistas del siglo XX. Garibaldi era un socialista convencido y sus hombres eran patriotas con diversas ideas políticas, pero unidos en nombre de la libertad y la unidad nacional de Italia. Cabe además señalar que entre los Mil no hubo solamente italianos, sino que muchos extranjeros lucharon codo a codo con ellos.
Giuseppe Garibaldi falleció el 2 de junio de 1882 en
Bibliografía: Giuliano Procacci;”Storia degli staliani”; Bernardino Barbadoro: “Ventisette Secoli di Storia d´Italia; Piero Patti: “Storia Contemporanea”; Indro Montanelli: “Storia d´Italia”. Cronologia dei principali avvenimenti storici.
Delfina Marta Turrina
Colaboradora Ad Honorem


Comentarios
Muy bien a los que hicieron posible estos conocimientos en este PORTAL DE LOS TRENTINOS