Castillo del Buonconsiglio
En 1207 el emperador Corrado II "El Sálico" donó a la Iglesia de Trento el Comité Tridentino. Así el territorio se convirtió en feudo episcopal incorporado al Imperio Romano, situación que duró hasta la Era Napoleónica (1803).
En Trento, convertida en una fortaleza, se construyó en la primera mitad del Doscientes, sobre el relieve boscoso, en aquel entonces conocido como "del Malconsey", el núcleo originario del castillo. Aquí se estableció Sodegerio de Tito, alcalde de la ciudad entre 1239 y 1255. Posteriormente, el castillo se transformó en sede de los príncipes obispos trentinos, comenzando por Egnone de Appiano (1248-1273). Esta situación se prolongó hasta 1796, fecha de la llegada de las tropas de Napoleón y del inicio de la secularización del Principado.
Formado por varios muros adosados a la muralla história de la ciudad, el castillo se construyó alrededor de la llamada "Torre de Augusta", mástil circular de gran altura. El núcleo más antiguo del complejo, llamado "Castel Vecchio" ("Castillo Viejo"), sufrió numerosos trabajos de renovación durante el 1400, por obra de Giorgio de Liechtenstein (1390-1419), que hizo además decorar las paredes de la "Torre Aquila" ("Torre Águila") con hermosos afrescos de la "serie de los Meses", uno de los vestigios más raros y preciosos de la pintura medieval profana.
Con Giovanni Hinderbach (1465-1486) el castillo fue nuevamente restaurado y embellecido con la construcción de un nuevo patio (1475) con cuatro filas de columnas de estilo veneciano. Desde allí se divisa la ciudad y el valle. Pero fue medio siglo después, durante el principado archivescovil de Bernardo de Clesio (1514-1539), que el castillo fue profundamente renovado. Se construyó, al lado del edificio medieval, un majestuoso palacio de estilo renacentista, llamado "Magno Palazzo" ("Magno Palacio"). Su construcción se inició en 1528, pero fue inaugurado en 1536 cuando Fernando I de Habsburgo y Ana de Hungría llegaron de visita.
La nueva residencia era verdaderamente digna de un príncipe, con hermosas decoraciones, pinturas y esculturas, realizadas por los más famosos artistas de la época, casi todos provenientes del ambiente renacentista italiano. Estos trabajos hicieron del castillo no sólo el mayor complejo monumental de la región atesina, sino también una de las más hermosas residencias de los príncipes de Italia. Los amplios ciclos pictóricos, restaurados todos ellos en los últimos años, fueron obra de Gerolamo Romanino de Brescia, Dosso y Battista Dossi, pintores de la corte de Ferrara, y al véneto Marcello Fogolino.
Desde 1531 hasta 1532 estos artistas decoraron de modo espléndido muchas de las salas del castillo, con temas relativos a la mitología, la historia y la vida cotidiana. Obras maestras del Romanino son las pinturas de la galería del patio. También es muy rica la decoración de la "pieza de las audiencias", también obra del Romanino; allí se observa la majestuosa figura del cardenal Bernardo Clesio, junto a emperadores romanos, reyes de la casa de Austria y los retratos de Carlos V y Fernando I de Habsburgo.
En cambio, los afrescos de la "Camera del camin nero" y la "Statua della famea" pertenecen a Dosso. Pero la actividad artística de mayor duración fue la de Marcello Fogolino, que pintó en el patio del "Castelvecchio", alrededor de 1535, un gran afresco de Carlo Magno, los dignatarios de su corte y los obispos de Trento.
Otro importante ciclo es el del primer piso de la torre, con emperadores romanos a caballos e historias del César. Fueron numerosos los artistas que trabajaron para Bernardo Clesio, como por ejemplo Zaccaria Zacchi, con sus esculturas de terracota; Alessio Longhi, con sus esculturas en mármol; y Padovani Vincenzo junto a Gian Girolamo Grandi, artistas del bronce. Tampoco podemos dejar de mencionar a Bartolomeo Dill Riemenschneider, única artista de cultura alemana, que probablemente haya sido el autor de la decoración con escenas de caza de la sugerente "Torre del Falco" ("Torre del halcón") en torno a 1530. Entre 1686 y 1688 el palacio sufrió una ampliación por encargo del obispo Francesco Alberti Poja, quien hizo construir una nueva ala que une el "Castelvecchio" con el "Magno Palazzo".
Tras la secularización del Principado Arzobispado de Trento, el castillo vivió un período de degradación. Grandes alteraciones fueron hechas en el 800, cuando fue utilizado como cuartel. En 1916 fue sede del proceso seguido contra Cesare Battista, Fabio Filzi y Damiano Chiesa, condenados a muerte. Los primeros dos murieron en la horca el 12 de julio, en el patio trasero del castillo, luego conocido como la "fosa de los mártires". En los años 20 del siglo XX comenzaron las obras de restauración de todo el complejo, el cual se muestra hoy en todo su esplendor.
Actualmente, el Castillo del Buonconsiglio -que fue sede del Museo Nacional- alberga la sede principal del Museo Provincial de Arte de Trento, que comprende además los castillos Stenico, Beseno y Thun. En su interior, el Buonconsiglio conserva numerosas e interesantes colecciones que van de la Prehistoria hasta la mitad del siglo XIX y documentan la historia del arte en todo el territorio trentino. Dentro de sus muros se encuentra además la sede del Museo Trentino del Risorgimento y de la Lucha por la Libertad.











Comentarios
Si pasa por Trento, aviseme asi nos encontramos y visitamos alguno de estos lugares que son hermosos
Luis