CHACO: LA HISTORIA DE TRES PIONEROS
En 1968 Delfino Pallaoro envió la carta, que reproducimos a continuación, al entonces famoso fotógrafo argentino Pedro Luis Raota, hijo del inmigrante trentino Giuseppe Raota, originario de Barco di Levico. Gracias a la invalorable colaboración de ELBA ANDREATTA, hemos podido acceder a este documento histórico que reconstruye los recuerdos de Delfino sobre su infancia en el Chaco junto a sus amigos Beppi Raota y Rino Avancini.
Las Breñas (Chaco), 2 de junio de 1968
Señor
Pedro L. Raota
Villaguay - Provincia de Entre Ríos
Estimado Pedro:
Acabo de leer, por dos veces consecutivas, "El caso del ganador de concursos" (artículo publicado en el diario “La Nación” de Buenos Aires). Cierro los ojos y dejo que desfilen, agrupados en vertiginosos torbellino viejos recuerdos...., ya esfumados en la niebla del tiempo y las brumas de las distancia... Año 1924, frente a un arado mancera dos hombres jóvenes; digo dos hombres jóvenes- son dos muchachos de 18 ó 19 años, junto a ellos un muchachito de 9 o 10 años- que no comprende a esa edad, los sueños y esperanzas depositados en esa reja, que por primera vez va a romper las entrañas de la virgen tierra chaqueña, para recibir la semilla del "oro blanco" (algodón) y traducir en realidad el castillo dorado de esos jóvenes inmigrantes - cuando se tiene menos de 20 años que puede haber en la mente y corazón que no sean sueños.., ilusiones y esperanzas ...Desgraciadamente la sequía y el viento norte trocó en amargura y decepción la idea de "fare l’America" (“hacer la América”) y empezó para todos aquellos primeros pobladores el duro andar para vencer las múltiples adversidades de los primeros años de Chaco.
El Chaco fuerte, hosco, duro como su legendario y añoso quebracho colorado marcó a punta de hierro la suerte esquiva que puso a prueba la fibra de aquellos primeros civilizadores de la nueva conquista del "desierto verde". Aún me parece estar manejando las cuatro mulas en aquel carro, “el Carro Grande", entre las abras del campo del "oro blanco”, viejo feudo heredado por los primeros agrimensores que midieron esas tierras por leguas-; aún resuenan en mis oídos los golpes secos del hacha que está haciendo poste de campana para tender el alambrado, cinta que señalará el límite de los nuevos dueños de esas tierras, que asisten mudas a la toma de posesión del hombre blanco- hasta ayer dominios absoluto del indio-; todavía no se han apagados, siguen llevadas por el viento norte, jugueteando entre las ramas del monte, las dulces melodías de aquellos cantos de la montaña... y no morirán nunca mientras quede un descendiente de aquellos primeros titanes de la epopeya gringa, pléyade de trentinos de Barco, Levico, Selva, Santa Giuliana, etc. Son jalones que marcaron rumbos de progreso.
Pero volvamos al primer cuadro, a aquella primera escena compuesta de tres personajes; qué distantes están.., no en vano han trascurrido 44 años. ¿Quiénes son? Los dos jóvenes : Rino Avancini y Giuseppe Raota, el muchachito Delfino Pallaoro, el lugar: la chacra de mis padres- el viejo solar paterno..., lugar obligado, refugio de todos los recién llegados de la destrozada Europa en busca de nuevos horizontes.-Con ellos conviví mis primeros años de la infancia con ellos sentí en carne propia los rigores de aquellos años de sacrificios y penurias; de ellos aprendí los primeros cantos montañeses, y también junto a ellos regué con el sudor de la frente el surco abierto en la tierra Chaqueña..., de ellos, en el cofre de mis mejores recuerdos, guardo siempre vivo el afecto y cariño de mis años de infancia. El hombre de hoy jamás podrá olvidarse del niño de ayer... Luego la rosa de los vientos nos lanzó hacia distintos puntos, nunca más lo pude ver al Beppi Raota, largos años de ausencia del Chaco corto las relaciones, a través del tiempo supe que se había casado y que vivía cerca de Pcia. Roque Sáenz Peña y luego tuve la mala noticia de su fallecimiento- se había disgregado el trío, uno se fue para no volver más...
Una revista muy popular nos acercó a ti, varias láminas de los almanaques con algunas de tus fotografías nos hizo conocerte como artista de fama y así fuimos siguiendo tus triunfos, triunfos que nos parecía como algo nuestro, como algo que nos llenaba de alegría al saber que un hijo de aquel dilecto amigo figuraba como un gran triunfador en el arte de las imágenes, y así fuiste comentario obligado en las tertulias de familia.
Mañana si Dios quiere voy a visitar a mi anciana madre que sigue viviendo en la chacra de mi relato y estoy seguro que al leerle la nota de “La Nación”, no podrá retener las lágrimas y me hará la historia cronológica de tus antepasados al igual que en otras oportunidades cuando tu nombre fue nota y comentario.
Estimado Pedro; no sé si estas pocas y mal redactadas palabras tienen para ti alguna importancia- es el recuerdo en forma de homenaje que un viejo amigo de tu padre quiere ofrecerte como testimonio del inmenso cariño que le he profesado y además, tus triunfos me han hecho revivir los mejores años de la vida de un ser- la niñez y la infancia. Me ha animado a intentarlo el hecho de saberte un artista y por sobre todo mi convicción de que en todo un artita existe en potencia un POETA y los poetas viven de las cosas del espíritu.
Para ti y para tu esposa y para tus nenes mis mejores deseos junto a nuevos triunfos.
Un abrazo fuerte de este amigo desconocido.
Foto: 1 - Giuseppe "Beppi" Raota y su hijo Pedro Luis 2 - Los hijos de Pedro Raota, José Luis y Rosanna, al día de hoy. Junto a ellos, el director de la Oficina de Emigración de la Provincia de Trento, Cesare Cornella.
Delfino. J. Pallaoro.
Gral. Jones 1456 - Las Breñas - CHACO.






Comentarios
Justamente los sentimientos que Ud. describe son los nos movilizaron cuando nos embarcamos en el proyecto de una página web que nos reúna como trentinos de la Argentina. José Luis y Rosanna Raota, hijos de Pedro y nietos de Beppi Raota, están muy contentos de haber podido leer esta carta de Delfino, que tiene un valor histórico inestimable. Muchas gracias, sobre todo, a ELBA ANDREATTA por la gentileza y a toda la familia por hacernos testigos de esta gran emoción.
Emocionante historia de vida, esta y la de todos nuestros abuelos que salieron en busca de un sueño. Se la jugaron enteros por un futuro mejor. Gracias por ocuparte de difundir estas historias que nos llenan de emoción y nos dan fuerzas en esta hermosa lucha diaria de mantener vivas las raices y las tradiciones más nobles de nuestro amado Trentino. Saludos desde Armstrong (Santa Fe).
Su sobrina Elba
Luis
Te agradeceria mucho si pones en contacto Ana con Arturo para ver si podemos encontrar sus parientes. Teniendo datos precisos, puedo pasar por la municipalidad y ver si puedo obtener algun documento.
Luis
Creo que teodos nos emocionamos con la historai de Rino, Giuseppe, y Delfino. Puedo ponerlo en contacto con Elba Andreatta, sobrina de Delfino Pallaoro. Tal vez ella pueda contactarlo con sus familiares en Las Breñas. Un cordial saludo