PIERINA MORIN DE ROSSARO (1915-2010)
Su hija Mirta nos hizo llegar esta breve biografía, que publicamos como homenaje a una trentina luchadora, que vivió la dura experiencia de la emigración y pudo construir en Buenos Aires una hermosa familia. Pierina, te vamos a extrañar mucho en el Círculo Trentino. Que Dios te tenga en la gloria y desde allí nos ilumines.
Perina nació el 5 de julio de 1915 en Ala, Provincia de Trento. Vivió feliz con su mamá, su hermano mayor Alfredo y sus tíos, hasta que su mamá falleció cuando tenía cuatro años de edad. Su papá estaba en la guerra y, al poco tiempo de regresar, su esposa -la madre de Pierina y Alfredo- falleció.
La familia se mudó entonces a Piano di Vallarsa. El padre de Pierina se volvió a casar y nacieron Ada y Amelio, a quienes ella ayudó a criar. Ella hacía, además, los quehaceres domésticos e iba a buscar leña, lavar ropa en la fontana y otras actividades de ama de casa.
Hizo la escuela primaria en Vallarsa y quería seguir estudiando, pero su madrastra se opuso. Pasó su niñez y adolescencia en Vallarsa, llevando una vida de campesina sin expectativas.
En 1935 Alfredo fue enviado a la Argentina, a casa de unos tíos, ante el temor de otra posible guerra. Allí Alfredo comenzó a trabajar y a tener una precaria solvencia económica. Fue entonces cuando inició los trámites para que el resto de la familia se trasladara a la argentina.
Pierina llegó al país en marzo de 1937 y, a los seis meses, debían llegar su padre y sus dos hermanos menores, pero no pudieron hacerlo porque fue cerrado el paso en Gibraltar. La familia quedó dividida.
Durante la guerra, nuevamente viudo, el padre de Pierina se volvió a casar y de ese matrimonio nació María Luigia, 27 años menor que Pierina, a quien ella recién conocerá en el año 1980.
Pierina se instaló en casa de una tía, hermana de su padre, en el barrio porteño de Villa Devoto. Trabajó un tiempo en una fábrica textil y fue a aprender corte, confección y bordado a mano. Luego se empleó en un taller costura fina, hasta que se independizó y trabajó como modista independiente hasta jubilarse.
Vivió con sus tíos y primos durante 17 años, hasta que en 1952 que se casó con Ambrogio Luis Rossaro, a quien conocía de chica, pues era de Raosi di Vallarsa. Ambrogio se había alistado como voluntario en Africa en la época de las colonias y luego fue combatiente en ese mismo continente. Africa. Cayó prisionero de los ingleses y lo dieron por desaparecido. Sin embargo, terminada la guerra, volvió a Italia. Pero Pierina hacía muchos años que había partido.
Se volvieron a ver recién en 1950, cuando Ambrogio llegó a la Argentina. Muy posiblemente, el encuentro haya tenido lugar en el Círculo Trentino. Se pusieron de novios y se casaron en 1952. Ambos trabajaron mucho: Ambrogio como obrero metalúrgico y Pierina como modista. Pudieron salir adelante, comprarse un terrenito, hacerse una casita y poder criar a su hija Mirta, que había nacido en 1954.
Recién en marzo de 1980 pudieron volver a ver sus añoradas montañas y visitar a sus familiares en el Trentino, adonde viajaron en compañía de su hija Mirta, que había conocido esos lugares sólo por las fotos y los recuerdos de sus padres.
En 1987 pudieron hacer su segundo viaje y lo pudieron disfrutar un poco más, ya que se pudieron quedar cerca de seis meses. En octubre de 1991 Ambrogio falleció y Pierina estaba bastante depresiva; lo único que la alentaba era poder volver una vez más a su amado Trentino.
Logró realizar su tercer viaje a mediados de 1994 y se quedó en el Trentino hasta fines de diciembre de 1995. Su hija Mirta debió viajar en septiembre porque Pierina sufrió una complicación pulmonar y estuvo un tiempo internada en Rovereto. Le dieron el alta en noviembre, luego de su paso por una clínica de rehabilitación, a condición de que no tomara frío. Durante ese año que pasó en Trento, pudo visutar sus parientes y amigos y disfrutó mucho de sus bosques y montañas.
Siempre fue una persona muy activa, le gustaba mucho ir a almorzar al Círculo Trentino y tambien pariticpó algunos viajes que organizó el Círculo a Brasil, a Mar del Plata y a Bariloche, entre otros destinos. Mantuvo hasta hace poco tiempo la esperanza de volver a Trento, pero Mirta no me animó a planificar un viaje por la avanzada edad de su madre.
Estuvo activa y caminando con ayuda del baston hasta el 20 de noviembre de 2010. Luego sufrió una fuerte bronquitis y las complicaciones del corazón hicieron que no se pudiera levantar más. Se durmió para siempre el 27 de noviembre de 2010, a los 95 años de edad.


Comentarios
De ella nos quedó su hija Mirta, un sol, que es la Contadora de nuestro Círculo y que nos la hará recordar siempre....
¡Preciosa historia!
Una hermosa mujer por donde la mirasen.
Para mi era la bondad caminando.
Pablo y Wency la tienen siempre en su recuerdo como la tia que tenia siempre los bolsillos llenos de caramelos para ellos cuando venia a visitarnos
Tuve la suerte de conocerla, a ella, su esposo y su hija, siempre les llevo en el recuerdo de mi pensamiento, a ellos como mi familia.
Le agradezco a ella tantas cosas, como a su esposo y Mirtha, por eso en mi corazón estan siempre presente. Hasta siempre...Margherita