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 Gustavo CristofoliniLa finalidad de AVAS es porque; A.V.A.S (Asociación Voluntariado Argentino de la Sangre), Es la única Institución que en el país que tiene como fin promover la donación efectiva de sangre de manera voluntaria, periódica, asociada, no remunerada, anónima, consciente y para cualquier persona que la necesite, ya sea en forma de sangre fluida como en hemocomponentes, siendo el nexo coordinante entre los bancos de Sangre y la Sociedad toda. 

A.V.A.S, está presente en 4 provincias con 7 sedes, que están trabajando con el mismo objetivo. La entidad está en: Capital Federal, Córdoba, Rosario, Santiago del Estero, San Justo (Santa Fe), Necochea, y San Nicolás

A.V.A.S.-CÓRDOBA, inauguró su oficina, en el Círculo Trentino de Córdoba en el 2009, con un acto trascendente, en donde se dieron a conocer los fines para el desarrollo de una idea básica y que es su lema: "REGALA VIDA, DONA SANGRE". Por entendida la donación de sangre como una necesidad, con las urgencias que reviste en la mayoría de los casos, implica un riesgo, que es posible superar con una estructura organizada

Gustavo Cristofolini
Coordinador General
AVAS-Córdoba
351 4242733 / 155057902

¿POR QUÉ UN PLAN NACIONAL DE SANGRE?

La Hemoterapia es una especialidad médica que ha evolucionado espectacularmente en las últimas cuatro décadas. Su impacto ha sido de tal magnitud en la salud pública que se ha constituido en uno de los paradigmas del derecho público y de los deberes del Estado.

Esta especialidad no se ha desarrollado para sí misma sino para el crecimiento de las otras disciplinas científicas. Los avances en el campo de la cirugía, la emergentología, la transplantología y la oncología han sido factibles gracias al soporte que brinda la Medicina Transfusional. Esta valoración ha derivado en que la especialidad deba ser atendida con especial interés por los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, debido a sus implicancias políticas, sociales, sanitarias y económicas.

La sangre, sus componentes y derivados son considerados medicamentos biológicos esenciales, un recurso nacional y un bien público. Por ello, es indispensable la activa presencia del Estado para establecer una política nacional y controlar tanto los procedimientos como las normas de funcionamiento del Sistema Nacional de Sangre, integrado por autoridades nacionales y provinciales, instituciones con servicios de hemoterapia, bancos de sangre, asociaciones de donantes, plantas de hemoderivados y otras instituciones vinculadas a la utilización de los productos sanguíneos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en conjunto con los Ministerios de Salud de la Región, afirma que es necesario mejorar la disponibilidad, la seguridad, la calidad y el uso de la sangre para transfusiones y aumentar los donantes voluntarios y habituales. Como respuesta a esta situación, el 41° Consejo Directivo de la OPS celebrado en 1999, adoptó la Resolución CD 41 R15, que insta a los Estados Miembros a que “promuevan el desarrollo de Programas Nacionales de Sangre con base en la donación voluntaria, altruista y repetida de sangre como uno de los indicadores del desarrollo humano de la población y de la garantía de la calidad”.

La situación en Argentina

Argentina cuenta con normas y leyes referidas a la gestión de la sangre humana desde hace más de dos décadas. A pesar de ello, recién en el año 2002 se creó el Plan Nacional de Sangre (PNS) mediante la Resolución Nº 70 del Ministerio de Salud de la Nación. En un principio, esto permitió efectuar un análisis del sistema y conformar equipos técnicos jurisdiccionales y nacionales para desarrollar en conjunto los Programas Nacional y Provinciales de Hemoterapia. De esta forma se contó con la base para implementar una política nacional orientada a mejorar la seguridad transfusional y a alcanzar la autosuficiencia de componentes y derivados de la sangre. 

El Plan Nacional de Sangre tiene entre sus objetivos principales dar un marco organizativo y legal a la donación voluntaria y habitual de sangre, así como al uso racional y responsable de los productos sanguíneos, evitando que sean objetos de lucro.

Desde su creación ¿cuáles han sido los logros del Plan Nacional de Sangre?

La estrategia que lleva a cabo el Plan Nacional de Sangre, a partir de la formación  de los equipos que constituyeron y elaboraron los Programas Provinciales de Hemoterapia, y conjuntamente con los recursos que se aportaron  desde el Ministerio de Salud de la Nación, han permitido una transformación bastante rápida del Sistema de Hemoterapia argentino. Tenemos hoy, especialmente en el noreste y el noroeste, Bancos Centrales funcionando en casi todas las provincias. Además, está cambiando la modalidad de donación en esas provincias y está mejorando la calidad de los productos que se distribuyen en todas las jurisdicciones.  Esta transformación no hubiese sido tan rápida sin los equipos técnicos y los recursos aportados por las provincias y la Nación.

¿Cuál fue la inversión que realizó el Estado paro lograrlo?

A partir de la creación del Plan Nacional de Sangre en el año 2002, ha habido desde el nivel nacional una inversión de aproximadamente 60 millones de dólares y se contempla para los próximos 4 años una inversión de alrededor de 30 millones más.

¿Cuáles son las metas del Plan Nacional de Sangre para los próximos años?

La meta para el 2015 es alcanzar el 50 por ciento de donación voluntaria y habitual, y aumentar el índice de donantes de 24 por mil, que es el que tenemos en este momento, a 35 por mil. De esta forma seríamos autosuficientes en componentes sanguíneos. También esperamos aumentar el aporte de plasma como materia prima para la industria de hemoderivados, y poder llegar en un futuro a tener autosuficiencia también para estos recursos.

donar

LA SEGURIDAD TRANSFUSIONAL 

Las prácticas de la Hemoterapia conforman tres grandes procesos: la donación, la preparación de productos y la transfusión. Por su parte, la seguridad transfusional debe considerarse como una cadena de calidad cuya fuerza depende de la fortaleza de estos tres eslabones o procesos. Por ejemplo, puede contarse con una preparación de productos de altísima calidad y una transfusión basada en una precisa indicación clínica, pero el producto donado provenir de un donante no apto, y esto debilita la seguridad de toda la cadena.

Es importante considerar que la sangre es un “medicamento biológico”, por lo tanto no puede asociarse al concepto de “riesgo cero” o de “inocuidad”. No obstante, en la actualidad es factible minimizar al máximo los riesgos actuando simultáneamente en los tres eslabones de la cadena transfusional.

El donante seguro

Está demostrado que la donación más segura es aquella aportada por individuos pertenecientes a poblaciones de bajo riesgo que, en su libertad de elección, deciden voluntariamente donar su sangre en forma habitual. Representan por sí mismos un seguro de calidad, y por ello se considera un donante seguro a aquel individuo que dona su sangre de manera voluntaria, anónima, no remunerada y que realiza este acto en forma repetida. 

Este tipo de donante se contrapone al que actualmente predomina en la Argentina y en la Región, que es el “donante familiar o de reposición”. Son donantes exigidos por el entorno social, que pueden omitir cuestiones relacionadas con sus hábitos en la entrevista de selección previa a la donación. Además, concurren esporádicamente, por lo cual es imposible prever su donación para mantener un stock adecuado de componentes.

Preparación de productos sanguíneos

Una vez donada, la sangre es fraccionada en sus distintos componentes (glóbulos rojos, plasma, plaquetas) y calificada biológicamente mediante estudios de grupo sanguíneo, anticuerpos e infecciones transmisibles por sangre. Los procesos de calidad que deben seguirse para garantizar la seguridad transfusional se encuentran totalmente estandarizados.

Uno de los temas más sensibles en esta área es el de las infecciones virales. El VIH/Sida y las hepatitis, entre otras enfermedades transmisibles por sangre, han desafiado al conocimiento científico, desarrollándose complejas y costosas tecnologías con la finalidad de minimizar el riesgo de la “ventana serológica”. A pesar de ello, no podemos decir que se alcanzó el “riesgo cero”, y es necesario seguir jerarquizando al donante seguro como principal eslabón de la cadena.

Transfusión segura

La transfusión de componentes sanguíneos y derivados plasmáticos continúa ocupando un lugar prominente en la medicina del siglo XXI. La seguridad del acto transfusional depende de la evaluación de la indicación, de la elección del componente sanguíneo más adecuado a las necesidades del paciente y de la estimación de la dosis a administrar.

La sangre, sus componentes y derivados siguen siendo un recurso terapéutico escaso, y por otra parte, los riesgos asociados a su uso obligan a transfundir sólo aquello que sea estrictamente necesario. Una transfusión segura debe considerarse desde el momento de la indicación, la cual debe nacer sólo después de hacer una valoración profunda del balance riesgo/beneficio.

 AVAS

Comentarios 

 
+1 # Luigi 28-09-2011 09:52
Creo sea un cosa muy positiva y espero las personas tomen conciencia de cuan importante es la donacion de sangre,
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0 # MARIA DEL MAR MOSCHE 27-01-2012 00:22
expectacular, felicitaciones por el trabajo.
En Avellaneda los Trentinos estamos fomentando la donación de sangre. Es una donación de vida para otras personas. a DONAR
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