HISTORIA DE RAFAELA
La “Perla del Oeste”
Ubicada en el centro de la provincia de Santa Fe y cabecera del Departamento de Castellanos, Rafaela es conocida como la “Perla del Oeste”. Tiene una población de 95.500 habitantes y es una ciudad pujante, ubicada en la denominada “Cuenca Lechera” santafesina, en pleno corazón de la “Pampa Gringa”. Su nombre es un homenaje a Rafaela Rodríguez de Egusquiza, esposa de Félix Egusquiza, uno de los dueños de los campos donde se fundó esta localidad.
Habitada en el período prehispánico por tribus indígenas nómades, Rafaela fue fundada en 1881 por iniciativa de la compañía colonizadora del empresario suizo-alemán Guillermo Lehmann, quien otorgó tierras de su administración a once familias que fueron las pioneras del lugar. En 1885 se creó la comuna y en 1913, al alcanzar una población de 8242 habitantes, se la reconoció como ciudad.
El desarrollo de Rafaela estuvo íntimamente ligado al desarrollo del ferrocarril: el tendido de las vías férreas del FF.CC. Santa Fe a las Colonias (1886), del Central Argentino (1887), del Central Córdoba (1887) y del Tranway a Vapor de Rafaela (1883) comunicaron a la ciudad con el resto del país, permitiendo la salida de la producción agropecuaria y el tránsito de pasajeros y correspondencia a través de los puertos de Santa Fe y Rosario.
La economía, centrada únicamente en el cultivo de cereales, comenzó a diversificarse al cabo de la primera década del siglo XX, cuando surgieron importantes industrias artesanales y se introdujo la cría de ganado vacuno y porcino. El tambo adquirió gran difusión durante 
Rafaela cuenta actualmente con un parque industrial de
Al llamado inicial concurrieron 17 oriundos y casi 300 descendientes de primera, segunda y tercera generación. Fue una fiesta que nos llenó de alegrías porque asistieron paisanos que no se veían desde hacía años y no sólo contaron muchas anécdotas, sino que bailaron y cantaron al son de los acordeones, en un clima de gran emoción.
Desde allí, la puesta en marcha de las actividades, fue obra del primer Consejo Directivo, que se propuso mantener comunicaciones ininterrumpidas con Trento, solicitar el envío de libros que hoy dan forma a una espléndida biblioteca, conformar una Escuelita de Italiano para nuestros asociados y desarrollar una seria de iniciativas de difusión de nuestras tradiciones de cara a la comunidad rafaelina, entre las que destacan:
- el Concurso Literario y Fotográfico anual con el premio “Farfalla” que se entrega en estatuillas en cristal;
- la Caravana del Acordeón, un marcha con maestros músicos que ejecutan canciones de variado tipo y se desarrollo los terceros domingos del mes de septiembre de cada año;
- la edición de la revista TRENTINA;
- la formación del Coro de voces masculinas “San Vigilio”;
- el viaje de jóvenes al Trentino para participar de los soggiorni, intercambios y congresos de jóvenes organizados por la Provincia Autónoma de Trento;
- la realización de festejos por el Día del Niño, la Fiesta de Colectividades, cenas de camaradería, muestras de arte y presentaciones corales durante la Navidad;
- la ayuda solidaria a escuelas con escasos recursos, así como también a comedores comunitarios y la asistencia de niños discapacitados y trasplantados.
Hoy






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